Parpadeé somnolienta mientras el halo de una mariposa se extendía
sobre mi, y el sol se filtraba a través de sus vaporosas alas.
sobre mi, y el sol se filtraba a través de sus vaporosas alas.
-Para...-murmuré con suavidad. Era inútil. Seguía revoloteando con
delicadeza alrededor de mi rostro, observándose en unos ojos
grandes y negros, semejantes a dos pozos sin fondo.
-Deja de mirarme y trata de comprender porqué estás aquí-parecía
advertirme.
delicadeza alrededor de mi rostro, observándose en unos ojos
grandes y negros, semejantes a dos pozos sin fondo.
advertirme.
Pero nadie sabía el motivo de su llegada a aquel paraje. Ni siquiera
yo.
yo.
Cerré los ojos, algo molesta.
-El sol quema, y tus alas perturban el silencio del bosque- le dije
irritada.
irritada.
Ella no pareció ofenderse y continuó su vuelo, sumergiéndose en el
interior de la maleza.
interior de la maleza.
Me resultó imposible seguir dormitando sin ese sonido, por lo que fui
a buscarla; pero ella siempre era más rápida. Batió con fuerza las
alas y se posó sobre mi áspera mano.
a buscarla; pero ella siempre era más rápida. Batió con fuerza las
alas y se posó sobre mi áspera mano.
-Despierta de una vez- indicaba con su penetrante mirada.
Asustada, traté de convencerla para que me dejara quedarme
un poco más.
Fue en vano.
un poco más.
Fue en vano.
-Debes regresar allá afuera. No puedes seguir ocultándote en este
mundo paralelo y evadirte de la realidad- me riñó.
mundo paralelo y evadirte de la realidad- me riñó.
Tenía razón, y únicamente por eso decidí volver.