martes, 17 de septiembre de 2013

Candy And A Currant Bun

Mi chica sentada al sol.
Ve a comprar bombones y pan de pasas.
Me gusta mucho verte tumbada en el piso.

No me hables.
Por favor, solo folla conmigo.
Por favor, sabes que me siento débil.

Es verdad, el sol resplandece. Eres tú a quien voy a amar esta noche.
El helado sabe bien por la tarde.
El helado sabe bien si te lo comes pronto.

No me toques, chica.
Por favor, sabes que me vuelves loco.
Por favor, sabes que me siento débil.

No trates de engañarme con otro tío, pues debes saber que soy
muy, muy, muy duro.

Mi chica sentada al sol.
Ve a comprar bombones y pan de pasas.
Me gusta mucho verte tumbada en el piso.

Sabes que me vuelves loco.

(Cortesía de la genialidad de Syd Barrett)


viernes, 30 de agosto de 2013

Late Night

Estoy tratando de alcanzar una luz abrasadora.
¿Crees que cuando la toque me cambiará el chip?
Veo lagartos, un mañana onírico y asociaciones
dedicadas al estraperlo.
Y Antonio Alcántara me agarra y me atrae hacia sí;
pero no, no. Despierto. Eres tú. Todo ha sido un mal sueño.

Y empieza la vida.
Un sin sentido tras otro. Nadie quiere aceptarlo, pero al final,
todo se basa en los pequeños detalles.
Pero tú no eres un detalle: eres miles, uno y otro. Y asi
sucesivamente.

Bailemos el bimbó.

viernes, 16 de agosto de 2013

Mi propia mente

La moral me perturba, me quita las oportunidades de avanzar y prosperar. Necesito un golpe de suerte, más aun, necesito un cambio drástico, un punto de vista diferente que me saque de mi mayor enemigo, yo mismo.

Pasan los días y las noches, nos seguimos preguntando el porque de las cosas cuando en el fondo sabemos de antemano la respuesta. Nos vemos necesitados de que alguien nos diga que no es así, pero lamentablemente lo es. En el fondo podría decirse que nos sentimos atrapados por nosotros mismos, una vez lo perdamos todo podremos avanzar libremente.

martes, 9 de julio de 2013

Retal Extraviado

A veces me entran ganas de reírme del pasado.
Las cosas tan catastróficas que pasaban, ahora me parecen
recuerdos desvanecidos, que ya no siento ni comparto.
Palabras inocentes, silencios llenos de miedo e inseguridades.

Cada día que pasa te haces más fuerte, más fría. Te alejas
de lo que fuiste. Pero es lo que el mundo hace de ti.


"¡Alegraos!¡La gloria es nuestra!
Nuestros jóvenes no han muerto en vano.
Sus tumbas no necesitan flores.
La memoria ha registrado sus nombres"

-Yo soy todo lo que hay.
*¡Negativo, primitivo, limitado! ¡Yo te dejé vivir!
-Pero yo te di la vida.
*¿Qué otra cosa puedes hacer?
-Hacer lo que fue correcto
*Soy perfecto. ¿Lo eres tú?"

Emerson, Lake & Palmer (Karn Evil 9, 3rd impression)





lunes, 1 de julio de 2013

Dudas

Sentí como la impaciencia y el desasosiego me atravesaban como a un trozo de carne antes de caer en las brasas, como me encontraba entre la espada y la pared. Nunca antes las dudas de moralidad me habían separado tanto del reino onírico. Sentía furia y frustración, deseaba que no estuviesen ahí esas normas no escritas que nos brinda la sociedad y la familia. Las descargas son cada vez más frecuentes, como un escalofrío punzante que martillea tu cerebro en busca de un dolor que sea más llevadero. ¿Qué harías si para sobrevivir a la soledad y el hambre tuvieras que pasar por encima de tus iguales? Las decisiones no son fáciles, determinan cruces que nos acaban marcando de por vida, nos acaban demostrando que tenemos una oportunidad de elegir, una manera de ser como siempre hemos querido.

Ajeno

Sin poder ya quemar el tiempo.
Mientras juras no olvidarme.
Tarde para volver a intentar nada.

Cogí las cartas que nunca me escribiste.
Tiré de un recuerdo turbio para salir del paso.
Observé de soslayo con la palabra decepción
derritiéndose en mis labios.
Lo mismo de siempre; apenas un suspiro
imperceptible y un eco en el corazón.

No soy la idónea; tú tampoco.
Nos complementamos y aguantamos en este
círculo.

Tú te alejas, yo te sigo. Me separo.
No vendrás a buscarme hoy.



martes, 25 de junio de 2013

Butterfly

Parpadeé somnolienta mientras el halo de una mariposa se extendía
sobre mi, y el sol se filtraba a través de sus vaporosas alas.
-Para...-murmuré con suavidad. Era inútil. Seguía revoloteando con
delicadeza alrededor de mi rostro, observándose en unos ojos
grandes y negros, semejantes a dos pozos sin fondo.
-Deja de mirarme y trata de comprender porqué estás aquí-parecía
advertirme.
Pero nadie sabía el motivo de su llegada a aquel paraje. Ni siquiera
yo.
Cerré los ojos, algo molesta.
-El sol quema, y tus alas perturban el silencio del bosque- le dije
irritada.
Ella no pareció ofenderse y continuó su vuelo, sumergiéndose en el
interior de la maleza.
Me resultó imposible seguir dormitando sin ese sonido, por lo que fui
a buscarla; pero ella siempre era más rápida. Batió con fuerza las
alas y se posó sobre mi áspera mano.
-Despierta de una vez- indicaba con su penetrante mirada.
Asustada, traté de convencerla para que me dejara quedarme
un poco más.
Fue en vano.
-Debes regresar allá afuera. No puedes seguir ocultándote en este
mundo paralelo y evadirte de la realidad- me riñó.
Tenía razón, y únicamente por eso decidí volver.



sábado, 22 de junio de 2013

Conflicto Interno

Ocurrió sin previo aviso, como la primera calada de un cigarrillo para un novicio. Recuerdo su manera de andar, elegante y al mismo tiempo salvaje; su pelo al vuelo movía pequeños hilos que me llamaban a bailar con ella; su perfume inexistente, casi etéreo, despertaba las caricias que se ocultaban detrás de una puerta sellada desde hacía demasiado tiempo.

Nuestras miradas, cargadas de experiencias personales, nos transportaron al mundo de los miedos y las dudas. Sin embargo, nuestros sentidos atentaban contra nosotros mismos, contra todas esas promesas llenas de odio y frustración que en las frías noches de soledad habíamos conjurado arropados por la oscuridad y las lágrimas.

Había algo en aquella chica que me llamaba a traicionarme a mi mismo, a traicionar en todo lo que había creído, por todo lo que había luchado. Una promesa de comprensión y afecto, de comodidad y felicidad. Algo para lo que ninguno estábamos preparados.

El tiempo y el espacio se detuvieron para mi. Buscaba un hueco entre nuestros muros, una sonrisa, quizás una mirada. Ella estaba perdida en sus pensamientos, buscaba todas las posibles conexiones y todas las situaciones; su cuerpo mostraba serenidad y normalidad, pero sus ojos mostraban fragilidad. Fue el momento que necesitaba para pasar entre ambos muros, para salir de la soledad, para conocer a Sam.